I CAN FLY


“Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”

La primera vez que pisé un gimnasio recuerdo que no sabía ni lo que era una dominada. Veía a la gente colgarse de esas barras y subir con tanta facilidad que pensaba que yo también podría hacerlo, así que sin pensármelo mucho me colgué de la barra para probar y… exacto, no me moví ni medio milímetro.

Desde entonces me avasallaron las ganas de conseguir hacerme al menos una. Pero seguí con mi súper tabla de tonificación, sí habéis leído bien: “tonificación” Una tabla donde abundaban las mancuernas arcoiris, las series de 500 repeticiones, los efímeros descansos y nuestro amado cardio.

Pero Petit, ¿qué pretendías conseguir así? Pues sinceramente… de todo menos una dominada. Solo sabía que no quería esforzarme demasiado y que me aterraba eso de “ganar masa muscular”.

Maldita sociedad que nos hace creer que una mujer fuerte deja de ser femenina y automáticamente pasa a convertirse en un ”machorro”. Pues perdónenme pero no hay mujer más femenina que una mujer fuerte. Y no hablo únicamente de fuerza física, no os equivoquéis. Hablo de fuerza interna, esa fuerza que hace que te resbale absolutamente todo lo que se supone que debes de hacer para agradar a los demás.

Ahora parad un segundo y trasladad todo lo anterior a cualquier ámbito de vuestra vida. Cualquier sueño u objetivo que tengáis en mente. Cualquier meta. Cualquier cosa que no hicisteis por miedo a fracasar o hacer el ridículo. Y recordad que la vida comienza justo donde termina vuestra zona de confort.

También te puede interesar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

GO TOP